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Pregunta #2: ¿Cómo estudiar sin una beca o hacer un voluntariado y/o pasantía en el exterior en el ámbito del cambio social?

Planificar tus estudios, voluntariados pagos y pasantías pagas en el exterior para el cambio social en 2020

 

En este artículo vas a encontrar:

  • ¿Cómo hacer un postgrado en el exterior sin una beca?

  • ¿Dónde conseguir información sobre becas de estudio en el extranjero?

  • Algunas sugerencias de voluntariados y pasantías en el exterior, en el ámbito de la cooperación internacional y el cambio social.

 

🤗 Muchas gracias a Luis Edgar Arenas de INDESGUA por sus comentarios, que fueron muy útiles para enriquecer este artículo. 🤗

 

✉️ Desde Argentina, una estudiante me preguntan: ✉️

 

Estudié una disciplina humanística, y me fascina la idea de trabajar en alguna ONG o algo que tenga que ver con relaciones internacionales. Hace tiempo quiero irme a hacer un posgrado afuera pero mi promedio no me favorece para conseguir una beca.

¿Cuáles son las mejores fuentes de información para obtener una beca o voluntariado en el exterior? En particular, ¿voy a poder conseguir una beca a pesar de que no tengo un promedio alto?

 

✉️¡Hola! ✉️

Me parece muy buena tu pregunta, y creo que muchos y muchas que hicieron carreras sociales se preguntan cómo hacer seguir sus estudios relacionados con el tercer sector o la cooperación internacional y hacer pasantías y voluntariados.

Este va a ser el primero de varios artículos sobre estudios y pasantías pagas en el exterior. En esta serie voy a compartir los aprendizajes de mi humilde experiencia, en los que durante muchos años investigué sobre oportunidades de estudio y trabajo en el ámbito del desarrollo internacional y los derechos humanos en Europa.

 

estudios, pasantías y voluntariados en el exterior

 

¿Cómo hacer un postgrado en el exterior sin una beca?

 

Cuando estaba investigando sobre estudios y pasantías pagas en el exterior en otros blogs, encontré artículos titulados “Países que te pagarán por estudiar en sus territorios” “¿Cómo lograr estudios en el extranjero sin invertir más dinero?”, “Estudiar en el extranjero gratis”, etc. La realidad es que mudarse para estudiar en el extranjero requiere siempre de una inversión, ya sea mayor o menor (incluso en el caso de obtener una beca). Por ello, es importante que nos organicemos cuando planifiquemos cómo estudiar afuera, y ordenemos los gastos según a) los costos del máster o formación en sí; b) los de la mudanza hacia el país del máster o la formación; c) los costos para mantenerte durante tus estudios en el país receptor.

 

a) Los costos del máster o formación en sí

 

En muchos países del mundo, la educación superior es paga y muy cara, como en Estados Unidos o el Reino Unido. Por esto razón conviene enfocarnos en países donde la educación superior pública es gratuita por estar subsidiada por el Estado, y en donde haya másteres disponibles en un idioma que tengamos buen manejo (la mayoría de los másteres requieren tener por lo menos un nivel B2 del “Marco Común Europeo de Referencia” en el idioma del país o de estudio).

En este contexto, estos son algunos de mis consejos:

  • Apuntar a los países escandinavos (Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca), en dónde la educación es gratuita para ciudadanos de la Unión Europea y las personas con residencia permanente (sin importar su nacionalidad). Además, en muchas universidades de los países escandinavos podés tener acceso a educación prácticamente gratuita sin tener residencia permanente. En estos casos, sólo es necesario cubrir los mismos gastos administrativos que pagan los ciudadanos de esos países (menores a los 500 EUR por semestre).
  • Algunas universidades de Estados Unidos dan a sus estudiantes la oportunidad de trabajar como asistente de profesor (en maestrías académicas) y asistente de investigación (en maestrías de investigación). A cambio, reciben un estipendio suficiente para cubrir tus gastos de matrícula y de vida. Si bien esto es un trabajo y no es una beca, puede ser una buena opción.
  • Si hablás francés en un nivel B2 o más alto puedes averiguar en la página de Campus France, el cual es el portal de estudios en instituciones educativas francesas de todos los niveles e intercambios educativos. Hasta el 2019 la educación superior en Francia era totalmente gratuita para los extranjeros, ahora es gratuita en algunas universidades específicas así que vale la pena informarse.
  • Enfocarte no sólo en másteres, sino también en formaciones (especializaciones y diplomaturas) que sean más cortas (y por lo tanto más económicas). Hay muchos de estos programas que ofrecen ayudas económicas y están dirigidos a profesionales/activistas con experiencia laboral en el tercer sector y en políticas públicas sociales. Entonces, vale la pena que investigues a detalle en los sitios web de las universidades que los ofrecen, así descubrirás si tu perfil coincide con el de sus estudiantes (por ejemplo, visitando la sección de exalumnos).
  • Una buena opción para profesionales con experiencia extensa realizando investigaciones en ONGs, políticas públicas, instituciones de gobierno y organismos multilaterales son las “Fellowships”. Si bien el término fellowship se refiere en general a becas para que investigadores académicos avanzados realicen estadías en universidades extranjeras (entre otras cosas), también existen para los ámbitos de la gobernanza global, los derechos humanos, la cooperación internacional, etc. Por ejemplo, Human Rights Watch tiene un programa de fellowships ultra competitivo pero abierto a todo el público (acá un artículo de una ex compañera mía que obtuvo una). Por otra parte, la Rotary International Peace Fellowship está dirigida a trabajadores y voluntarios que muestran liderazgo en los ámbitos de la paz y el desarrollo.

 

b) Costos de la mudanza hacia el país del máster o formación

 

En esta categoría incluyo los gastos que hacemos desde que una universidad nos selecciona hasta el momento en el que empezamos a estudiar.

  • En relación a la mudanza hacia el país receptor, mi Pro Tip (sólo para argentinos/as) es que compres el vuelo hacia el destino de estudio por medio del programa “Asistencia en el Traslado” de la oficina argentina de la Organización Internacional para las Migraciones. Este es para personas que viajan al extranjero por razones de estudio, capacitación o perfeccionamiento.

Cuando yo usé este servicio, la OIM me compró el pasaje a cambio de que pague el costo del vuelo en sí, sin los impuestos. ¡Esto hizo una diferencia enorme en el precio! (En algún momento voy a hacer otro artículo sobre cómo encontrar vuelos de bajo precio para estudiar o trabajar en el exterior).

La OIM también gestiona el programa “Beneficios en Pasajes” para estudiantes latinoamericanos que se encuentran en la Argentina y deciden retornar a su país de origen.

Aparte de esto, a través de mi experiencia puedo decir que hay muchos costos “ocultos” de los que nos enteramos una vez que empezamos a preparar las candidaturas y organizar la mudanza. Entre los costos que no tenía en cuenta cuando empecé a planificar mis estudios en el exterior, puedo mencionar:

  • El mayor costo es el de los exámenes estandarizados: GRE, TOEFL, IELTS (DELF2 para francés), etc. Estos dependen muchísimo de la universidad y la disciplina que vas a estudiar; lo importante es que, además de pagar la matrícula para realizarlos, en general se necesita tomar clases individuales o grupales para prepararlos.
  • El arancel para postularse que muchas universidades cobran (yo pagué 50 USD), y que no es devuelto si no somos admitidos.
  • Otros costos relacionados con la postulación en sí (por ejemplo, si está en un idioma extranjero, pagarle a un traductor o profesor para que nos la revise).
  • Costos no directamente relacionados con los estudios pero necesarios para que nos admitan en la universidad (trámites burocráticos, traducción de documentos, visados, etc.).
  • Seguro médico (en los países en los que la salud pública y gratuita no nos está garantizada).
  • ¡Ropa buena de invierno! ❄️ Puede parecer secundario, pero los que vivimos en climas templados o tropicales no siempre tenemos el tipo de ropa adecuada para vivir en los países receptores. Mi ropa de invierno de Buenos Aires me sirvió por sólo un mes después de haber llegado a Budapest (en otoño). Si vivís en un país latinoamericano en el que haya buenos negocios de ropa de segunda mano, visitalos para buscar ropa de invierno.

 

Estos son sólo algunos ejemplos para ilustrar que es importante tener en cuenta gastos que no nos vienen a la mente en seguida cuando pensamos en estudiar afuera.

 

c) Los costos para mantenerte durante tus estudios en el país receptor

 

Cuando buscaba y aplicaba a másteres en Europa (en el 2014 y 2015), siempre pensé que la única opción para estudiar afuera era obtener una beca que cubriera absolutamente todos los costos de mis estudios y vida. No podía estar más equivocada.

Durante mis estudios en la Central European University (universidad estadounidense con campus en Budapest y Viena), conocí estudiantes que bancaban sus estadías en Budapest (¡y hasta sus pasantías no rentadas!) en un sinfín de maneras:

  • Un amigo vivió primero de sus ahorros (incluso mientras hacía una pasantía no paga para una agencia de la ONU). En algunos momentos trabajó como mesero en un bar, y, en ciertos períodos alquilaba un cuarto extra de su departamento (comprado también con gran esfuerzo).
  • Muchos y muchas estudiantes gastaban los ahorros que habían juntado por varios meses o años antes de llegar a Budapest. Una amiga vendió absolutamente todas sus pertenencias en su país de origen y usó estos ahorros para complementar su beca.
  • Otros y otras trabajaban en puestos de medio tiempo ofrecidos por la universidad (por ejemplo, como asistentes en oficinas, creadores de contenido, ayudantes del cuerpo docente, etc.)
  • Muchos y muchas hacían pequeños trabajos online ayudando a otros estudiantes (corrigiendo textos en inglés). Yo también hice esto brevemente.

En resumen, gracias a mi propia experiencia y la de amigos y amigas de otros países que se encontraban en circunstancias económicas muy diversas (algunas muy sacrificadas), aprendí que las estrategias de manutención usadas por los estudiantes de posgrado son muy diversas. Una vez que nos aceptan en un programa de estudio, podemos mantenernos en el país receptor con una mezcla de ahorros, trabajos de medio tiempo y buena contabilidad.

 

¿Dónde conseguir información sobre becas de estudio en el extranjero?

 

Estas son algunas de las fuentes de información en español que yo visitaba frecuentemente cuando estaba buscando becas y que son actualizadas frecuentemente.

 

  • INDESGUA. Este sitio guatemalteco es mi fuente primaria de becas. Tiene un servicio de lista de correo en el que resumen los llamados más importantes a nivel mundial. En la última entrega, responden la pregunta del millón: ¿Podemos pensar en becas durante la crisis sanitaria del COVID-19? Spoiler: su respuesta es ¡Sí! Porque los y las que buscamos becas para estudiar afuera siempre podemos formarnos y prepararnos (estudiando idiomas, buscando universidades), aunque no podamos preparar aplicaciones en sí.
  • Idealist.org tiene una sección especial sobre estudios de posgrado con impacto social, incluyendo un motor de búsqueda y un blog con muchísimos consejos sobre todo lo relacionado con estudiar en el extranjero. La página de Idealist en inglés tiene muchísimos más artículos que la de español, así que te recomiendo visitar las dos.
  • Ministerios de Relaciones Exteriores. Por ejemplo, en el caso de Argentina, la Dirección General de Cooperación Internacional (DGCIN) del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto tiene un área de Becas Internacionales con su propia página web y lista de correo. Allí encontrarás información sobre convenios con otros países y becas internacionales.
  • Tu universidad. Muchas universidades públicas cuentan con una sección de cooperación internacional en sus sitios web, en la que publican las oportunidades de becas e intercambios (como ésta, de la Universidad de Buenos Aires). Si no existe tal página, podés tratar de conseguir información llamando al departamento de tu carrera.
  • La OEA (Organización de los Estados Americanos) publica muchas becas por año para ciudadanos latinoamericanos, tanto para formaciones profesionales (más prácticas) como para estudios académicos.

 

Algunos voluntariados pagos y pasantías pagas en el exterior en el ámbito de la cooperación internacional y el cambio social:

  • AIESEC. Esta entidad gestiona voluntariados y pasantías en el exterior en diversos sectores, incluso en ONGs y otras entidades sin fines de lucro. Vas a encontrar reseñas muy diversas, ya que las experiencias de los pasantes varían mucho según quién los emplea en el país receptor, en qué actividades profesionales se desempeñan, las actividades de tiempo libre disponibles en donde viven, etc. Esta variabilidad es inevitable en los programas de intercambio en los cuales una entidad educativa o un empleador patrocinan nuestra estadía y/o una familia nos hospeda (como el que hice yo con AFS, American Field Service). Acá podés conocer la experiencia de mi amiga Noelle (también de Argentina) como voluntaria en una ONG húngara.
  • UNV (por sus siglas en inglés: United Nations Volunteers, Voluntarios ONU en español). Es el programa de voluntariado pago de la ONU (a no confundir con el programa de pasantías, en donde pocas son rentadas). Los puestos en general duran uno año (con la posibilidad de extenderlo hasta tres) y se localizan en países del Sur Global, con una minoría en países del Norte Global. Para formar parte del roster (listado) de voluntarios y así ser elegible para un puesto, tenés que llenar un formulario en la página MyProfile, que es bastante largo (¿cuándo no?), poner tu estado a Active (color verde) e inscribirte en los llamados de puestos que te interesen en la página Special Calls. Así, hay dos formas de participar en un voluntariado: postulándote a las Special Calls, o esperando que te llamen para un proceso de selección.

 

Mi Pro tip: No esperes parada y aplicá en muchas otras plataformas además de UNV, ya que estos procesos de selección y contratación de la ONU pueden durar muchos meses.

😳 Me avergüenza contar que en 2018, alrededor de un año después de haberme registrado y haber aplicado a más de 80 puestos sin éxito (donde sólo fui pre-seleccionada para dos llamados sin ningún resultado) empecé a pensar que había algún problema técnico con mi cuenta y me comuniqué con la oficina de UNV.

Hablando con mis amigo/as y en foros, me di cuenta que esta sensación de haber enviado nuestras aplicaciones directo a un agujero negro es muy común entre los y las profesionales que nos postulamos a puestos en la ONU.

Los de UNV fueron amables en responder, y me explicaron que es muy común que no nos seleccionen o llamen para ningún puesto a pesar de nuestra experiencia y entusiasmo ya que hay muchísimos más candidatos (50.000 nuevos por año) que puestos disponibles. En otras palabras: seguí participando y tené otras opciones. 😳

 

  • Pasantías de la ONU. No hay una página en particular para postularse. Cada agencia y organismo tiene su propio programa y publican los llamados a postulaciones en cada una de sus páginas separadamente (incluso a veces lo hacen en las subpáginas de cada país). Son normalmente más cortas que las estadías de UNV, y hasta hace un par de años eran completamente no rentadas🤔. En la actualidad, incluyen una remuneración que varía, pero que nunca es suficiente para sobrepasar la línea de pobreza.

 

Mi PRO tip: Sin entrar en las consideraciones éticas que una organización encargada de proteger los derechos humanos pague salarios por debajo del mínimo vital a sus pasantes (que es algo que ya discutí con especialistas en trabajo juvenil de la OIT y UNICEF), te recomiendo que consideres esta y otras pasantías no rentadas, sólo si podés conseguir financiamiento de:

 

  • Tu universidad (en el caso que hagas un máster que cuente con subsidios para pasantías, aunque es bastante inusual): Yo pude hacer mi pasantía no rentada como investigadora para UNICEF Kazajistán gracias a un concurso en base a un convenio entre UNICEF y mi universidad (la School of Public Policy de la Central European University).
  • Un organismo internacional: Si estudiás en un país europeo y tenés la oportunidad de hacer una pasantía en otro país europeo (sin importar tu nacionalidad), el Programa Erasmus+ de prácticas para estudiantes de la Unión Europea te ofrece una remuneración cercana a un salario mínimo. En este caso, vos sos responsable de organizar tu pasantía, y Erasmus+ te paga por mes. Esta remuneración sirve para complementar el salario de la pasantía en la ONU, o cualquier otro ingreso.
  • Tus padres: 😏En general, los y las jóvenes que pueden participar en estas pasantías tienen familias (padres, esposos, esposas) que pueden mantenerlos, incluso en ciudades caras como Ginebra. Es por ello que se considera al hecho que los pasantes de la ONU no estén debidamente remunerados como una de las causas de la reproducción de la desigualdad entre los y las profesionales de la ONU.

No recomiendo para nada endeudarse para hacer una pasantía en la ONU. Mi experiencia y evidencia anecdótica que conocí en estos años me demuestra que no es un camino seguro hacia un trabajo fijo en esta institución.

 

  • Extra. Una buena opción de práctica profesional rentada para latinxs que tienen una ciudadanía europea es la Blue Book Traineeship, la pasantía oficial de la Comisión Europea (el órgano ejecutivo de la Unión Europea). Aquí, personas de cualquier edad, graduadas de licenciaturas y/o másteres de cualquier disciplina pueden hacer una práctica profesional por 5 meses en una de las oficinas de la Comisión Europea. La mayor parte de los puestos de las prácticas están localizados en los centros de operaciones principales de la Comisión, en Bruselas (Bélgica), y una minoría de los puestos (30%) se encuentran en las oficinas nacionales de cada país. Los candidatos reciben un sueldo de alrededor de 1.100 EUR, que es suficiente para vivir humildemente en Bruselas y en muchos otros países europeos.

 

Las informaciones están disponibles sólo en los idiomas de trabajo de la UE (inglés, francés y alemán), y el formulario de candidatura tiene que llenarse en uno estos tres idiomas, pero hay una descripción muy fidedigna del programa en esta página no oficial. Aunque la gran mayoría de los trainees tienen una ciudadanía europea, hay una cuota muy limitada de espacios para ciudadanos de países que no pertenecen a la UE (incluso países latinoamericanos).

 

PRO tip: La competencia en la selección y contratación es ENORME (1.200 candidatos son elegidos de entre decenas de miles en cada llamado, y hay sólo dos llamados por año) además que el proceso de selección dura alrededor de 9 meses. Por esto, conviene aplicar a muchas otras oportunidades y, como siempre, seguir participando si no nos seleccionan.

 

En este artículo cubrí algunos aspectos sobre cómo planificar tus estudios y pasantías pagas en el exterior: a) cómo hacer un postgrado en el exterior sin una beca; b) dónde conseguir información sobre becas de estudio en el extranjero; y c) cuáles son algunas opciones de voluntariados y/o pasantías en el ámbito de la cooperación internacional y el cambio social en el exterior.

 

Además, si te gustaría que escriba sobre un tema en particular o tenés una pregunta, contáctame. También te invito a completar mi test de 5 minutos (4 preguntas) sobre los aspectos de tu trabajo que te gustaría mejorar.

 

 ¡Muchas gracias por leer y compartir este artículo!

 


Pregunta #1: Actitudes positivas para ONGs, operadores y activistas en la emergencia del COVID-19

En este artículo vas a encontrar 5 actitudes (pensamientos, creencias y acciones) e ideas para:

 

  • Mantenernos cuerdos 💜.

  • Mantenernos enfocados en nuestras tareas.

  • Mejorar la calidad de nuestro trabajo.

 

 

✉️ Mi ex-universidad me pidió que compartiera un mensaje con los alumnos y ex-alumnos que los motive a seguir estudiando en el medio de la incertidumbre causada por el COVID-19. En este artículo,  les comparto las estrategias y actitudes que estoy tratando de mantener (algunos días con más éxito que otros) para hacer frente a la emergencia en Hungría✉️

 

Este artículo es para aquellos activistas y operadores de ONGs y otras entidades que puedan estar estresados y preocupados por las consecuencias que la emergencia sanitaria causada por el coronavirus pueda tener en sus vidas y las vidas de las poblaciones que están tratando de asistir.

En particular, a las y los que trabajan en contextos de emergencias humanitarias o emergencias sanitarias mucho antes de la aparición del COVID-19. Pienso en mis compañeros y compañeras venezolanos, a los y las que trabajan en la frontera entre México y Estados Unidos, entre otras crisis humanitarias del continente. También en los y las que trabajan en lugares donde las condiciones de vida que tienen todas las características de una “crisis humanitaria” desde hace muchos años, tales como las villas miseria argentinas, las favelas brasileñas, etc..

Nuestra preocupación constante sobre las consecuencias sociales, políticas y económicas de la emergencia sanitaria (que, posiblemente, deterioren aún más las condiciones de exclusión social de las poblaciones a las que servimos), tiene un efecto paralizante y profundamente desalentador.

Por ello, sin ánimos de negar las profundas y reales consecuencias negativas de la emergencia sanitaria sobre los grupos sociales con los que trabajamos, considero que vale la pena aportar a la conversación sobre nuestras tareas un granito de arena de positividad, solidaridad y cordura ante el mar de artículos periodísticos, videos y posts que nos abruman todos los días con noticias sensacionalistas y maliciosas.

 

 

1. Recordemos todos los días lo que nos motiva a trabajar.

 

Desde fotos de individuos y empresas acumulando productos sanitarios, pasando por videos de violencia policial en varios países latinoamericanos, hasta pronunciamientos oficiales de presidentes ineptos y negligentes que comparan al COVID-19 con un resfrío y que llaman a los ciudadanos a seguir normalmente con sus vidas a pesar de tener una preexistente crisis sanitaria nacional, todo estos casos nos pueden hacer perder algo de fe en la humanidad. [Sí, te estoy hablando a vos, Jair M. Bolsonaro].

Es por esto que tenemos que recordar todos los días, si quiera brevemente, cuáles son los valores y las actitudes que nos motivan, aquellas que nos llevaron a dedicarnos al cambio social y que nos dan esperanza en ayudar a construir sociedades (aunque sea un poquito) más justas, equitativas e igualitarias.

Asimismo, para recordar y reforzar estos valores y objetivos en circunstancias difíciles, es más importante que nunca buscar la compañía y la ayuda de amigos, amigas, compañeros, compañeras y familiares que los comparten, aunque sea a la distancia a través de las redes.

 

2. Solidaricémonos con quienes necesitan más de nuestra ayuda.

 

La emergencia sanitaria causada por el coronavirus nos enseña que sólo podemos estar bien cuando nos solidarizamos con las personas alrededor nuestro para que también lo estén.

Entonces, esta es la situación ideal para tener muy presente y ayudar a aquellos a quién este tipo de emergencias golpea más fuerte y que están a nuestro alrededor: las personas en situación de calle, en situaciones habitacionales precarias, los ancianos, las personas que no cuentan fácilmente con acceso a servicios sanitarios y las personas con discapacidad.

El antídoto para el aislamiento durante estos tiempos difíciles, es conectarnos y ser solidarios con los otros, aunque no siempre podamos hacerlo en persona. Por ejemplo, los y las que vivimos lejos de nuestros países, podemos mostrar nuestra solidaridad a través de donaciones a ONGs, asociaciones y agrupaciones que estén atendiendo a las necesidades de las poblaciones más vulnerables.

También podemos contratar servicios y comprar productos de pequeños negocios o de creadores online que tengan un fin solidario, o cuyos medios de vida se han visto fuertemente afectados por la emergencia.

Publicación del movimiento argentino La Garganta Poderosa – resistencia villera (@lagargantapoderosa).

 

3. Hay muchísimas personas solidarias, pero tenemos que “ayudarlas a que nos ayuden”.

 

En las últimas semanas ha sido muy esperanzador observar y tomar parte de la multiplicación de muestras de solidaridad y fraternidad en medio de la crisis, incluyendo las contribuciones en forma de donaciones en especie y voluntariados. Para muchas ONGs y agrupaciones, esta puede ser una buena oportunidad para educar a las personas solidarias sobre las diversas maneras en que pueden ayudar a las poblaciones a las que servimos.

Esto es porque en tiempos de crisis, donde las necesidades de las poblaciones que ayudamos se multiplican y complejizan, las contribuciones solo pueden ser efectivas si educamos a las personas bien intencionadas acerca de las formas más eficientes en las que pueden ayudar.

Por ejemplo, podemos difundir el mensaje que cualquier donación de productos es más efectiva si parte de una reflexión sobre el impacto que va a tener en las poblaciones a las que se quieren ayudar, además de sugerir consultar previamente con la entidad a la que se va a donar.

Aunque parezca de sentido común, es importante recordar este punto porque en cada contexto de crisis y emergencia encontramos al menos un ejemplo (o varios) de donaciones y voluntariados bien intencionados, pero finalmente inútiles.

Uno de los que más me impactó recientemente, debido a la respuesta de los “beneficiarios” de las acciones solidarias, es una serie de fotos en donde aparecen sobrevivientes filipinos a la erupción del volcán Taal posando muy simpáticamente con las ropas donadas al centro de evacuación en el que viven (Fuente: Vice News).

voluntariado

En el contexto en el que fueron tomadas estas fotos, la organización “Citizens’ Response Center” convocó a los que se habían solidarizado a “tratar a los sobrevivientes con dignidad y donar ropa que pueda ser realmente usada”. 💖

 

 

4. La crisis demostró que nuestro trabajo en pos de la igualdad y equidad social es urgente e importante.

 

Las respuestas a la crisis por parte de organizaciones internacionales y varios gobiernos nos ayudan a confirmar a todos los que trabajamos en pos del cambio social, que el actual modelo de sociedad, con sus múltiples inequidades y desigualdades (sociales, de género, económicas, culturales, étnicas y geográficas) es incapaz de garantizar el bienestar y la salud de todos y todas.

Como consecuencia de la crisis, los y las activistas y ONGs contamos ahora con muchísimas fuentes de información (videos, investigaciones, pronunciamientos oficiales de organizaciones internacionales y gobiernos) actualizadas, legítimas y confiables, producidas por entidades oficiales que nos confirman algo que ya sabíamos desde hace mucho tiempo: trabajar en pos de construir sociedades más igualitarias y equitativas es la mejor preparación para evitar futuras pandemias y para enfrentarnos a la actual.

Entre los pronunciamientos oficiales de organizaciones internacionales y gobiernos más importantes en relación a la protección de niños y niñas, podemos encontrar los siguientes:

 

5. Cuidemos las fuentes de información que consumimos, usamos y compartimos.

 

En mi anterior artículo traté brevemente el tema de cómo manejar la sobreabundancia de información y noticias periodísticas sobre el coronavirus.

Aquí voy a recordar que, en esta situación de emergencia, las “noticias falsas”, maliciosas, y/o (agregaría) inútiles, se multiplican y generan lo que se conoce como  infodemia.

Por ello, para realizar nuestra tarea de publicar informaciones precisas, útiles y verídicas de manera rápida que ayuden a otros a cuidarse y a proteger a los niños y niñas, compartamos con otros apenas de fuentes confiables que aportan información basada en los derechos humanos y en la ciencia.

Tal como lo explica la experta en salud mundial Alanna Shaikh en su reciente charla TED:

“El COVID-19 es algo aterrador, en un momento en que casi todas nuestras noticias parecen aterradoras. Y hay muchas malas pero tentadoras opciones para lidiar con ello: el pánico, la xenofobia, la agorafobia, el autoritarismo, las mentiras simplificadas que hacen creer que el odio, la furia y la soledad son la solución para los brotes.

Pero no lo son.(…) Cosas como mejorar la atención médica aquí y en todas partes, invertir en infraestructura sanitaria y observación de enfermedades, para saber cuándo aparecen nuevas, construir sistemas sanitarios en todo el mundo, fortalecer las cadenas de suministros para que estén listas para emergencias.

Y mejorar la educación, para que podamos hablar sobre brotes de enfermedades y la matemática del riesgo sin pánico cegador. Debemos guiarnos por la equidad, porque en esta situación, como muchas, la equidad es en realidad en nuestro propio interés.”

 

En este artículo describí cinco actitudes (pensamientos, creencias y acciones) que nos pueden ayudar a ONGs, operadores y activistas a mantener nuestra cordura, mejorar la forma en la que trabajamos, y mantenernos enfocados en nuestra labor durante la pandemia.

 

Además, si te gustaría que escriba sobre un tema en particular o tenés una pregunta, contáctame. También te invito a completar mi test de 5 minutos (4 preguntas) sobre los aspectos de tu trabajo que te gustaría mejorar así escribo sobre éstos.

 

¡Muchas gracias por leer y compartir este artículo!


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